En este artículo comentaremos los Ig Nobel de 2024 en las categorías de Anatomía y Medicina.
El Ig Nobel 2024 de Anatomía va a Francia y Chile. Lo reciben diez pediatras Marjolaine Willems, Quentin Hennocq, Sara Tunon de Lara, Nicolas Kogane, Vincent Fleury, Romy Rayssiguier, Juan José Cortés Santander, Roberto Requena, Julien Stirnemann y Roman Hossein Khonsari por estudiar si el cabello de la coronilla en las personas del hemisferio norte gira en la misma dirección (sentido horario o antihorario) que el de las personas en el hemisferio sur. Como ocurre con el vórtice de agua producido al quitar el tapón en un lavabo, que gira en un sentido u otro según el hemisferio en el que se esté.
Por desgracia, no se conoce el mecanismo biológico que determinan la lateralidad y el sentido de rotación del cabello. Los galardonados han decidido estudiar de forma empírica el sentido del cabello de niños y niñas nacidos en el hemisferio norte (Francia) y en el hemisferio sur (Chile).

Ilustración 1: El objeto de estudio del Ig Nobel de Anatomía.
Se estudian tres poblaciones (con un total de 174 pacientes): (1) población general del hemisferio norte con 50 niños de Francia de los que 25 son niñas, (2) población general del hemisferio sur con 50 niños de Chile de los que 20 son niñas, y (3) gemelos del mismo sexo del hemisferio norte con 37 parejas de gemelos de Francia de los que 7 parejas son idénticos (monocigóticos) y el resto son mellizos (dicigóticos).
Todos llegan a las urgencias del hospital con un trauma craneofacial por una lesión en casa o en el colegio; la cabeza de todos fue fotografiada como parte del protocolo clínico, lo que facilitó determinar el sentido de giro del remolino de pelo en su coronilla.
Los autores concluyen de este estudio que los factores ambientales (el hemisferio de nacimiento) pueden influir durante el desarrollo embrionario en el sentido de giro del remolino de cabello en la coronilla. Y se atreven a proponer la necesidad de estudios epidemiológicos a gran escala. No creo que nadie los emprenda, sobre todo porque el Ig Nobel ya está concedido.
El Ig Nobel de Medicina 2024 se concede a Suiza, Alemania y Bélgica. Los médicos Lieven A. Schenk, Tahmine Fadai y Christian Büchel reciben el premio por observar que un placebo que provoca efectos secundarios dolorosos puede ser más eficaz que un placebo sin efectos secundarios dolorosos.
La idea que exploran estos médicos es si los efectos secundarios de un medicamento son interpretados por los pacientes como indicador de su eficacia. Se usa un ensayo clínico con 77 personas sanas que reciben aerosoles nasales de fentanilo (como analgésico a probar en un estudio clínico) y luego son sometidos a dolor térmico de forma controlada.

Ilustración 2: Formula química del fentanilo.
Pero los aerosoles nasales no contienen fentanilo, sino o bien capsaicina, para inducir un efecto secundario doloroso (ardor leve), o bien una solución salina inerte, sin efecto secundario. Después de la primera sesión, los participantes son asignados de forma aleatoria a dos grupos y se estudian con resonancia magnética funcional. Un grupo es informado de que los aerosoles no contenían fentanilo y el otro no es informado, luego seguía creyéndolo.
Los resultados indican que los aerosoles nasales con efectos secundarios dolorosos producen mayor efecto placebo que los aerosoles nasales inertes. Se interpreta que la expectativa de que el tratamiento recibido sea eficaz va asociado al dolor de los efectos secundarios que produce, y además si duele el tratamiento se refuerza la eficacia de su efecto placebo. Por cierto, se bromea en la red social X que “han probado el ‘si no pica no cura’ a nivel científico”.

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