Ig Nobel 2025 de Literatura (EE.UU.) lo recibió título póstumo, el Dr. William B. Bean, por registrar y analizar de forma sistemática la velocidad de crecimiento de una de sus uñas durante un período de 35 años.

Ilustración 1: el Dr. William B. Bean.

El galardón se refiere en realidad a una serie de estudios publicados desde los años 50 sobre el crecimiento de las uñas. Una observación tan precisa que le permitió afirmar, después de 35 años, que sus uñas crecían mucho menos a los 67 años que cuando tenía 32. Para los curiosos, estamos hablando de un crecimiento de 0.095 mm al día, frente a 0.123 mm al día. Medir la longitud de sus uñas, según Bean, era ante todo una forma de investigar mecanismos biológicos sencillos.

Se trata de un premio literario porque publicó seis artículos sobre el tema (en 1953, 1962, 1968, 1974, 1976 y 1980). Todos los artículos tienen una estructura muy similar, lo que indica que el Dr. Bean, médico internista, dominaba el arte de la literatura científica.

Durante 35 años, midió de forma mensual el crecimiento de sus uñas, en particular, en el pulgar izquierdo de la mano. El método consistió en realizar una pequeña incisión o marca en la base de la uña (cerca de la cutícula) y registrar el tiempo que tardaba en desplazarse hasta el extremo libre, a una distancia fija de 1.45 cm.

También empleó mediciones de recortes de uñas por longitud y peso, aunque estas resultaron ser menos fiables debido al desgaste natural. Gracias a este registro continuo ha documentado variaciones debidas a la edad, a sus enfermedades (como un episodio de parotiditis que detuvo el crecimiento) y a factores externos como la temperatura, la circulación o la inmovilización.

La ilustración 2 muestra los resultados finales (entre 1941 y 1977) para la velocidad de crecimiento de las uñas. Se observa que disminuye con la edad (la figura crece porque indica el tiempo para que la marca alcance el borde).

En números, la uña del pulgar crecía en promedio 0.123 mm/día a los 32 años y 0.095 mm/día a los 67. Además, confirmó que las uñas de los pies crecen más lento que las de las manos, y entre estas, la del dedo medio es la de mayor crecimiento.

Ilustración 2: Gráfica sobre el crecimiento de las uñas.

Factores como la hiperemia, el clima cálido, el embarazo o el hábito de morderse las uñas aceleraban el crecimiento, mientras que la inmovilización o la isquemia lo reducían. El estudio de Bean constituye uno de los registros más prolongados de crecimiento ungueal en la literatura médica y evidencia como este tejido puede servir como marcador biológico de procesos fisiológicos y patológicos.

Ilustración 3: Shridhar Chillal y sus uñas.

Sobre crecimiento de uñas reseñar que el indio Shridhar Chillal, de 82 años, posee el récord Guinness de tener las uñas más largas del mundo. Llevaba desde los 16 años sin cortárselas. Hasta que se las cortó en 2018.

Chillal se empeñó en lograr el récord del mundo y para ello dejó que las uñas de su mano izquierda crecieran hasta los 9 metros en la suma de todas ellas (la más larga mide 197.8 centímetros).

En 2018, en una ceremonia celebrada en Nueva York, ciudad a la que este indio se desplazó desde Pune, procedió a cortarlas.

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