En este tercer artículo de la serie analizaremos los premios Ig Nobel 2024 en los campos de la probabilidad y de química

El Ig Nobel 2024 de Probabilidad a regado un buen número de países: Países Bajos, Suiza, Bélgica, Francia, Alemania, Hungría y República Checa. Los psicólogos František Bartoš, Eric-Jan Wagenmakers, Alexandra Sarafoglou, Henrik Godmann, y muchos más colegas, reciben este galardón por mostrar que al lanzar una moneda con la mano es más probable que caiga con la misma cara que tenía al salir de la mano.

Ilustración 1: El «experimento» probabilístico en marcha.

Lo han comprobado de forma experimental, con 350.757 lanzamientos, y de forma teórica con un modelo matemático. La diferencia en porcentaje es muy pequeña, un 50.08 % contra un 49.92 %, pero la recomendación está muy clara: si puedes elegir, elige cara o cruz, lanza la moneda con tu apuesta para arriba y recoge la moneda en el aire para ver el resultado, antes de que caiga al suelo.

El objetivo de este ambicioso proyecto experimental era verificar la predicción teórica antintuitiva de un modelo DHM, desarrollado por Persi Diaconis, Susan Holmes y Richard Montgomery, que junto a J. Strzałko, J. Grabski, …, T. Kapitaniak, generaron bastante eco mediático con su artículo científico “Cómo mejorar tu técnica a la hora de apostar a cara o cruz” en noviembre de 2008.

La gran pregunta que te harás es cómo se han podido realizar casi 351 mil lanzamientos de monedas. Como puedes imaginar se han usado estudiantes de grado, cinco que ha realizado 15 mil lanzamientos cada uno como parte de su trabajo fin de grado (en total fueron 75.036). Además, se organizaron una serie de maratones de tirado de monedas (coin flipping marathons) en los que 35 personas estuvieron 12 horas realizando lanzamientos (en total fueron 203.440). Finalmente, vía Twitter (X), que también sirve para estas cosas, siete personas contribuyeron con 72.281 lanzamientos.

Todos fueron grabados en vídeo, para que se pudiera auditar que seguían el protocolo experimental en cada lanzamiento. Gran parte del artículo se dedica a detallar el análisis estadístico realizado (que incluye la detección de sucesos anómalos para su exclusión).

Por cierto, si quieres evitar este pequeño sesgo, lo que puedes hacer es recomendar a quien lance la moneda que no sepa qué cara muestra en su mano (basta que no mire); ignorarlo lleva a una probabilidad prácticamente del 50%. Más fácil imposible y muy fácil de recordar; la próxima vez que uses una moneda para elegir entre dos opciones, recuerda este Ig Nobel.

El Ig Nobel 2024 de Química se ha ido a Países Bajos y Francia. Los físicos Tess Heeremans, Antoine Deblais, Daniel Bonn y Sander Woutersen logran este galardón por usar (una especie de) cromatografía para separar gusanos ebrios de gusanos sobrios.

Ilustración 2: Los Tubifex tubifex que emborracharon.

En el año 2020, tres de los premiados, Deblais, Woutersen y Bonn, propusieron en Physical Review Letters el uso de gusanos del lodo (Tubifex tubifex) para estudiar el transporte de materiales activos de tipo polímero en medios porosos.

Los materiales activos son los que extraen energía del entorno para convertirla en energía cinética para su propio movimiento. Sus experimentos apuntan a que estos pequeños gusanos (de 0.3 mm de grosor y entre 10 y 40 mm de longitud, según la edad) se comportan como polímeros activos. En el artículo premiado estudian el flujo de estos gusanos en una cubeta hidrodinámica que contiene una matriz de pilares cilíndricos separados por 3 mm, que simulan el medio poroso.

Como es obvio dirás que un gusano vivo y coleando es demasiado activo para ser un buen modelo de un polímero activo, que es inerte. Los físicos premiados opinan lo mismo, por ello usaron dos técnicas para adormecer a los gusanos. La más obvia es bajar la temperatura del agua, usaron temperaturas de 5, 10, 20 y 25 °C; como es obvio enfriar y calentar gusanos no es la razón del Ig Nobel.

La otra es sumergir a los gusanos en una solución de etanol entre el 3 % y el 5 %; como puedes imaginar esta es la razón del Ig Nobel. Han emborrachado a los gusanos con el equivalente a sumergirlos en una cerveza (de baja graduación, para no dañarlos). Por supuesto, los galardonados no mencionan en ningún momento en su artículo que hayan emborrachado a los gusanos, faltaría más; pero a buen entendedor, pocas palabras bastan.

Todo el mundo sabe que el etanol es el alcohol etílico de las bebidas alcohólicas que los humanos usamos para emborracharnos. No sé si te interesa el resultado, a todas luces obvio, la distancia recorrida por los gusanos (o tasa de transporte) depende de su grado de actividad (cuanto más borracho, menos actividad y menos distancia recorrida, como los humanos).

Volviendo a la ciencia, estos resultados experimentales estimularán el desarrollo de modelos teóricos de materiales activos y simulaciones por ordenador que permitirán entender mejor los materiales poliméricos activos. Pero seguro que tú prefieres imaginar a los gusanos del lodo borrachos transportados por el fluido y colisionando de pilar en pilar cual humano borracho por un parque entre farolas.

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