La EPO en sus estadísticas publicadas en 2024 para los datos del 2023 también ofrece datos específicos para España.

En el primer gráfico de líneas nos ofrece el número de patentes solicitadas, así como el número de patentes otorgadas a España durante la última década por la EPO (tanto europeas directas como PCT).

En él observamos que el número de patentes solicitadas por España a la EPO ha tenido un crecimiento sostenido durante la última década (aumentando en un 43,5%). Pero si nos fijamos en el número total de patentes solicitadas en 2023 a la EPO (2.111), este es bastante menguado para la supuesta quinta economía por PIB de Europa. Nos superan y con mucho todos los países nórdicos, Suiza, Países bajos e incluso Irlanda.

Ilustración 1: Numero de patentes solicitadas y otorgadas por la EPO a España en la última década

Si nos fijamos en la curva de las patentes otorgadas por la EPO en la última década, observamos que había un crecimiento más o menos mantenido hasta 2018, pero a partir de 2019 hasta 2022 hay un bache (mucho más acentuado en 2021 y sobre todo 2022) del que nos hemos recuperado en 2023 con un crecimiento muy fuerte hasta superar las cifras del inicio del bache.

Estamos tentados de explicarlo achacándolo a la pandemia de Covid, pero no se corresponde con un descenso tan acentuado y prolongado de las solicitudes para el mismo periodo. Puede deberse también a un descenso considerable de solicitudes y por tanto de otorgamientos, de hace alrededor de una década; y que por lo dilatado de los tiempos comentados en el capítulo anterior, no se refleja por tanto en la última década, sino en la anterior que no se nos muestra. O puede ser también un simple efecto estadístico, cuando los números son tan bajos variaciones pequeñas provocan aparentemente grandes efectos. Pero en realidad no sabemos el motivo real de esa curva.

En el segundo gráfico de sectores las estadísticas de la EPO nos desglosan por campos tecnológicos el número de patentes solicitadas a sus oficinas por España en 2023.

Lo primero que nos llama la atención es lo fraccionado que está el desglose, aparecen ni más ni menos que veintiún campos tecnológicos. Lo cual nos haría pensar en positivo que España tiene una economía muy diversificada a la hora de patentar o pensando en negativo que España no posee ningún campo tecnológico en el que tenga un verdadero peso específico. Esta última opinión negativa se confirma si nos fijamos que el campo con mayor porcentaje (15,7%) es el cajón de sastre de Otros.

Ilustración 2: Porcentajes de patentes solicitadas por España a la EPO en 2023 por campos tecnológicos

Intentando sacar información de este gráfico, podríamos decir que España apuesta por el sector biosanitario (Farmacéutica 9,0%, Biotecnología 7,4% y Tecnología médica 6,5%) y en menor medida por el sector mecánico (Maquinaria eléctrica 7,5%; Motores, bombas, turbinas 5,5% y Transporte 5,3%).

El resto de los campos tecnológicos, con un porcentaje inferior al 5% los descartamos por insignificantes; ya que con un total de solicitudes de patentes tan bajo como el español porcentajes del 1% al 4% se corresponderían seguramente con un número de patentes reales bastante intrascendente.

El tercer gráfico de barras que nos muestra las empresas o entidades españolas que han solicitado patentes a la EPO en 2023, es mucho más interesante.

Ilustración 3: Solicitudes de patente en 2023 de España a la EPO por entidad solicitante.

Lo primero que llama nuestra atención es que la mayoría son instituciones públicas  o universidades  públicas (CSIC, Universitat de Barcelona, Universitat Politécnica de Catalunya o la Fundació Institut de Ciéncies Fotóniques creado a la limón por la Generalitat y la Universitat Politécnica de Catalunya en 2002, con sede en Castelldefels, Barcelona; y dedicado a la investigación de ciencias y tecnologías ópticas). Es decir, en España se investiga y patenta mayoritariamente con el dinero de los impuestos.

Destaca sobremanera el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC, entidad pública con sede en Madrid y fundado en 1939 por el gobierno español; y que recibió la herencia, de forma forzada por el estado, de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas o JAE, fundada en1907, y surgida en el seno de la Institución Libre de Enseñanza), su número de solicitudes de patentes duplica al segundo y cuadruplica o más al resto. Por tanto, a España le falta musculatura empresarial y se investiga y patenta con dinero público, con el dinero de los impuestos.

Este hecho, que sean instituciones públicas, explica porque España encabezaba una única estadística de la EPO, la de paridad de género. El estado lleva décadas impulsando la paridad e imponiéndola en sus organismos, como es el CSIC.

Un caso especial es el de Amadeus, la segunda entidad del gráfico con la mitad de solicitudes que el CSIC, pero el doble que el resto. Es una empresa privada proveedora de soluciones tecnológicas para la industria de los viajes con sede en Madrid, y por tanto la EPO la considera española. Fue fundada en 1987 por, y aquí viene el truco del almendruco; Lufthansa, Air France, Iberia e Scandinavian Airlines System. Sí, figura Iberia que es española, pero es minoritaria al ser cuatro las aerolíneas y no ser precisamente de las más fuertes. El único mérito posible que tiene aquí España fue conseguir traerse la sede a Madrid, ya que había que situarla en alguna ciudad.

Otro dato a destacar es que Madrid, probablemente por ser la capital, disfruta de cinco de las sedes (la del CSIC, Telefónica, Amadeus, Autotech Engineering y Fundación Tecnalia Research & Innovation). Le sigue Cataluña con cuatro de las diez entidades (sus dos universitats y el institut de la Universitat Politécnica de Catalunya a medias con la Generalitat, mencionados anteriormente; más la Fundació Eurecat), es la región de España que más y mejor investiga y patenta (si descontamos a Madrid por su efecto de capitalidad). Nada nuevo, sabiendo que es la zona más desarrollada de nuestro país. La otra sede está en el País Vasco, y no es casualidad, ya que es la otra zona con mayor desarrollo de España.

Verdaderas empresas privadas solo tenemos cuatro: Amadeus (ya comentada anteriormente), Telefónica (empresa de telecomunicaciones por todos conocida, con sede en Madrid, fundada en 1924 por el gobierno español y por tanto originalmente pública, pero posteriormente privatizada), Multiverse Computing (empresa de software de computación cuántica con sede en San Sebastián, fundada en 2019 por Enrique Lizaso y tres personas más) y Autotech Engineering (empresa  que es la unidad de I+D de la empresa española Gestamp, que está dedicada al diseño, desarrollo y fabricación de componentes metálicos para automóviles, con sede en Madrid y fundada en 1997 por Francisco Riberas Pampliega).

El resto tienen forma de fundación, como son Fundación Tecnalia Research & Innovation, fundación privada con sede en Madrid que se dedica a desarrollar proyectos de I+D para otras empresas; Fundació Eurecat  fundación con sede en Barcelona, de origen privado, pero fuertemente subvencionada por la Generalitat y dedicación similar a la anterior, pero centrada en empresas catalanas; y la ya mencionada fundación pública catalana Fundació Institut de Ciéncies Fotóniques. Tanta fundación llama mucho la atención, porque es una forma permitida de evadir impuestos, pero si se dedican a la investigación, lo damos por bueno.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta