En este artículo terminaremos de desarrollar el origen y evolución del idioma alemán comenzado en el capítulo anterior.
5.- Alto alemán moderno: también denominado como alemán moderno temprano (en alemán Frühneuhochdeutsch) fue hablado sobre el 1350 hasta el 1650. Muy cercano al alemán moderno o estándar, (como el inglés moderno temprano lo es del inglés moderno) fue utilizado por Martín Lutero para su traducción de la Biblia en el siglo XVI. Conserva la mayor parte del sistema gramatical del alto alemán medio, al contrario que los dialectos orales del alto alemán y el medio alemán que habían empezado a perder el genitivo y el pretérito. Podíamos definirlo como la estandarización del alto alemán medio.
Históricamente el momento en el que una lengua inicia su estandarización es crucial para su uso como lengua oficial. Antes del siglo XV cada región usaba casi exclusivamente su variedad regional. En el norte de la actual Alemania, hasta el siglo XVI la lengua de prestigio fue el bajo alemán medio (ya comentado en el capítulo anterior y que no está en la base de la lengua estándar alemana actual, como si lo está el alto alemán medio AAM).
A partir de los siglos XV y XVI la documentación oficial dejó de redactarse predominantemente en latín y empezó a surgir en la región central oriental que ocupaba el idioma alemán un intento de usar un alemán que representara un compromiso entre variedades regionales. Es entonces cuando se empezó a formar un consenso entre autoridades y hablantes para determinar cómo sería escrito y hablado, aunque ello no impidiera que existieran variaciones regionales. A partir de ese consenso, la lengua así estándarizada comenzó a ser vista como una variedad de prestigio, y se tomaron medidas para regular la manera en que se enseñaría como lengua vehicular principal de la enseñanza, así como segunda lengua o lengua extranjera. Los escritos legales en la región central oriental del idioma alemán y la Biblia de Lutero (1522-1534) son el punto de partida para la formación de la lengua estándar alemana moderna.

Ilustración 1: Martín Lutero.
Sobre este asunto se ha dicho: “Con su traducción de la Biblia al alemán, y pese a no haber sido la primera, Lutero se hizo digno merecedor de un reconocimiento que hoy perdura con relación al enriquecimiento y normalización del alemán (de lo que hoy se conoce como alto alemán moderno, para ser más exactos). Algo que queda remarcado por el hecho de que, en su traducción, Lutero no escoge el vocabulario teniendo presente su propio dialecto (el alemán centro-oriental) sino el que por aquel entonces estaba más extendido en los territorios alemanes. Con ello, Lutero hizo del idioma una cuestión nacional. El alemán no era ya un idioma más sino el idioma nacional”.
6.- Alemán estándar: también llamado alemán moderno. Es el alemán hablado en la actualidad. Se extiende desde mediado del siglo XVII hasta el día de hoy (aunque otros autores prefieren afirmar que empezaría a mediados del siglo XVIII). Fue el resultado de la estandarización total, que habría empezado en el estadio anterior con la biblia de Lutero.
Esta estandarización de la lengua consiste en escoger reglas de entre formas regionales alternativas. En su caso, no fue hasta mediados del siglo XVIII cuando se puede dar por establecido un estándar escrito más o menos definitivo, y durante el siglo XIX se fijaría también la pronunciación estándar.

Ilustración 2: Logotipo del Consejo de Ortografía Alemana.
Si bien la unificación prusiana y su Unión Aduanera (Zollverein en alemán) fue un impulso a la lengua estándar, originalmente en el territorio prusiano la lengua dominante era el bajo alemán, aunque en la educación se promovió el incipiente estándar basado en el alto alemán. Este alemán estándar no se aceptó como lengua oficial hasta 1902, cuando la Segunda Conferencia Ortográfica estableció las primeras reglas para el alemán estándar. En paralelo las lenguas regionales siguieron siendo usadas hasta el día de hoy, especialmente en asuntos informales y siempre entre personas de la misma región. La ortografía alemana es regulada por el Consejo de Ortografía Alemana, en alemán Rat für deutsche Rechtschreibung.
Aunque utilizamos el término alemán para referirnos al idioma escrito y la lengua estándar, en el terreno hablado existen numerosas variedades lingüísticas con un desarrollo lingüístico autónomo. El alemán estándar, conocido como Hochdeutsch (alto alemán), no se originó a partir de un dialecto concreto, sino que se creó a partir de los diversos dialectos, sobre todo los centrales y sureños, como lengua escrita. Ya desde el siglo XV esta permitía la comunicación entre los mismos, pero a la hora de hablar no existía un patrón unificado. La creación de una pronunciación estándar se hizo necesaria por el aumento en importancia del teatro en el siglo XIX, que llevó a los responsables de las compañías a encontrar una forma de recitar única que fuera entendible en todo el territorio. Así se creó el Bühnendeutsch o ‘alemán de escenario’, que al final se convirtió en la pronunciación estándar del alemán
Hoy día, en la mayor parte de las regiones del Norte de Alemania, la gente ha abandonado sus dialectos regionales (pertenecientes al bajo alemán) y de manera coloquial hablan principalmente alemán estándar; los casos más extremos son los del valle del Ruhr (lugar a donde acudieron inmigrantes de toda Alemania a lo largo del siglo XIX) y el sur del estado de Brandeburgo, en la llamada Sajonia prusiana, donde el dialecto prácticamente ha desaparecido. Esto no ocurre en el sur de Alemania, en Austria ni, especialmente, en Suiza; en este último país el alemán estándar se habla mucho menos que en otros lugares, sobre todo se habla únicamente con foráneos que no hablan dialecto. En ciertas regiones alemanas, y especialmente en las grandes ciudades, una gran parte de la población solo habla la lengua estándar.
La lengua estándar tiene diferencias regionales, especialmente en vocabulario aunque también en la pronunciación, mientras que la gramática es casi completamente igual. Estas diferencias son mucho menores que las que existen entre los dialectos locales. Sin embargo, el alemán se considera una lengua pluricéntrica, pues las variedades de los tres mayores países germanohablantes (Alemania, Austria y Suiza) son consideradas estándar de igual modo.

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!