El idioma alemán (Deutsch) es una lengua germánica occidental hablada por unos 135 millones de personas, principalmente en Centroeuropa. Es el idioma oficial de Alemania, Austria, Suiza (junto con otros tres), Tirol del Sur en Italia (junto con otros dos), la Comunidad Germanófona de Bélgica, Liechtenstein, Luxemburgo (junto con otros dos) y partes del Voivodato de Opole (Polonia) (cooficial).

Es el segundo idioma germánico más hablado, después del inglés, y, dentro de la Unión Europea tiene más hablantes nativos que cualquier otro: cerca de 75 millones.​ En cuanto a los idiomas más enseñados/aprendidos como lengua extranjera, se encuentra en el puesto tercero o cuarto, según cómo se interpreten los datos.​

El alemán es un idioma indoeuropeo del tronco germánico, en concreto de la rama germánica occidental. El tronco de lenguas germánico se divide comúnmente en tres ramas:

– La rama germánica oriental: está extinta actualmente, y a ella pertenecían el gótico (la lengua hablada por los godos), el vándalo y el burgundio. Un último vestigio de la lengua gótica prevaleció hasta el siglo XVI en la península de Crimea (al sur de Ucrania).

– La rama germánica septentrional: comprende el sueco, danés, noruego, feroés e islandés.

– La rama germánica occidental: incluye los actuales idiomas inglés, escocés, alemán, neerlandés, afrikáans (derivada del neerlandés, hablada principalmente en Sudáfrica y Namibia), limburgués (hablada sobre el área fronteriza entre Bélgica, los Países Bajos y Alemania), luxemburgués, frisón (hablado en la provincia de Frisia en los Países Bajos y en el noroeste del estado federado alemán de Schleswig-Holstein) y el yidis (o judeoalemán, idioma hablado por las comunidades judías asquenazíes).

Estas tres ramas derivan de un antecesor común, tradicionalmente denominado idioma protogermánico (es la hipotética protolengua, lengua madre reconstruida, que habría dado origen a las lenguas germánicas), que poseía solamente dos tiempos verbales (pasado y presente), en comparación con los seis o siete tiempos del griego, latín y sánscrito (también idiomas indoeuropeos).  El protogermánico se hablaba por los pueblos germánicos primigenios que se cree que se asentaban en la Europa escandinava (Dinamarca, Suecia y Noruega), de donde migrarían hacia el sur y el oeste.

A su vez el protogermánico deriva del protoindoeuropeo (es la hipotética protolengua, lengua madre reconstruida, que habría dado origen a las lenguas indoeuropeas) debido a la denominada “primera mutación consonántica”, que es una modificación fonética que afectó a las consonantes oclusivas del protoindoeuropeo generando las lenguas protogermánicas, se calcula que alrededor del 500 a. C (otros autores, teniendo en cuenta ciertas runas escandinavas grabadas en rocas, lo atrasan hasta el 2.500 a. C., introduciendo incluso otra protolengua anterior que llaman un preprotogermánico).

Ilustración 1: Isoglosas del alemán.

A este respecto también hay que mencionar la “segunda mutación consonántica”, que es un conjunto de modificaciones fonéticas que afectaron a las consonantes (la principal modificación consiste en una conversión a fricativas de las oclusivas) que se calcula que ocurrió entre el siglo IV y el VIII. De este proceso surgió el alto alemán antiguo (al sur) donde se dio la “segunda mutación consonántica”; separándolo del bajo alemán antiguo (al norte) donde no se dio la “segunda mutación consonántica”; creándose una isoglosa (una línea imaginaria o isolínea que separa dos áreas geográficas que se distinguen por un rasgo idiomático), la denominada línea de Benrath.

También se menciona por los lingüistas la isoglosa de la línea de Espira o línea del Meno que separaría  una zona intermedia denominada por algunos autores “medio alemán antiguo” donde la segunda mutación consonántica sería parcial y el alto alemán antiguo donde la segunda mutación consonántica sería total. Nosotros no vamos a tener en cuenta esta segunda isoglosa, y hablaremos únicamente del Alto Alemán al sur (por debajo de línea de Benrath, que incluiría al que hemos denominado “medio alemán antiguo”) y del Bajo Alemán al norte (por encima de línea de Benrath).

Teniendo en cuenta todo esto se distinguirían los siguientes estadios o etapas en la evolución del idioma alemán:

1º.- Alto alemán antiguo: entre 500 (o 750)  y el 1050 de nuestra era. Textos escritos no aparecen hasta la segunda mitad del siglo VIII, aunque algunas palabras y nombres se han encontrado en textos en latín antes de dicha fecha. Los testimonios más antiguos del alto alemán antiguo datan del del siglo VIII, alrededor del 750, para las primeras glosas (Codex Abrogans) y del siglo IX para los textos coherentes más antiguos (El canto de Hildebrand, Muspilli, fórmulas mágicas de Mersebourg). Por esta razón, algunos tratan el periodo anterior a 750 como ‘prehistórico’, y datan el principio del antiguo alto alemán propiamente desde el 750.

La principal diferencia con el resto de las lenguas germánicas, es que sufrió el segundo cambio consonántico o zweite Lautverschiebung en alemán (Segunda mutación consonántica). Esto suele datarse muy aproximadamente desde finales del siglo V y principios del siglo VI, por lo tanto, datando su comienzo alrededor del 500. El resultado de esta evolución de los sonidos es que el sistema de consonantes alemán permaneció diferente de todas las otras lenguas germánicas occidentales, incluyendo el idioma inglés y el bajo alemán. Gramaticalmente, sin embargo, el antiguo alto alemán permaneció muy similar al inglés antiguo y al sajón antiguo.  Habitualmente se data su desaparición sobre el 1050.

2.- Alto alemán medio:  entre el 1050 y el 1350, aproximadamente. Aunque algunos lingüistas prefieren datar 1500 como el final del periodo.

Los cambios en el sistema fonológico que ocurrieron en entre el estado del alto alemán antiguo (AAA.) del alto alemán medio (AAM), no fueron tan numerosos como los ocurridos entre el protogermánico y el alto alemán antiguo. Aunque el sistema fonológico del alto alemán medio (AAM.) está mucho más cercano al sistema fonológico del alemán moderno que del antiguo, y los textos de la Baja Edad Media no traducidos son comprendidos con dificultad por los hablantes modernos. Algunos de los cambios importantes acontecidos en el sistema vocálico en alto alemán medio son:

– El principal cambio en el sistema fonológico del alemán medio alto fue el debilitamiento de las sílabas átonas (así, por ejemplo, se tienen los cambios del AAA al AAM: boto > bote o hōran > hœren).

– Palatalización (algunos ejemplos con vocales breves son de AAA a AAM: mahti> mähte ‘dar fuerza, impulsar’, haltit > hältet ‘sostiene’).

– También aparecen los fonemas ö, ü (ejemplos del AAA al AAM: lohhir>löcher ‘agujeros’  o dunni > dünne ‘delgado’).

– Monoptongaciones: en AAA iu indicaba un diptongo pero en AAM es monoptonga y aunque se sigue escribiendo iu designa a una única vocal.

3.- Bajo Alemán Antiguo:  también conocido como Sajón antiguo. Es la forma registrada más temprana del bajo alemán, y está documentada entre el siglo VIII y el siglo XII, fecha a partir de la cual se inicia el bajo alemán medio. Se hablaba en las costas noroccidentales de Alemania y Dinamarca habitadas por el pueblo sajón. Está relacionado con el anglofrisio antiguo (frisio antiguo, inglés antiguo), participando parcialmente de la ley de aspiración nasal ingvaeónica. Muy probablemente era inteligible con el antiguo anglosajón. También está relacionado con el antiguo bajo franconio («antiguo holandés»).​

Han sobrevivido solo unos pocos textos, predominantemente en votos bautismales que se exigían a los sajones a instancias de Carlomagno. El único texto literario que se conserva es Heliand.

Ilustración 2: Liga Hanseática.

4.- Bajo alemán medio: fue hablado hacia el 1100 hasta el 1500, posteriormente evolucionaria hasta el dialecto  sajón moderno. El bajo alemán medio era la lingua franca de la Liga Hanseática, hablado a lo largo del Mar del Norte y del Mar Báltico. Su forma escrita, basada en el dialecto de Lübeck, se desarrolló, pero nunca fue codificado. Durante algún tiempo se pensó que el dialecto más prestigioso habría sido el de la ciudad de Lübeck, al punto de haberse convertido en la forma más estandarizada de bajo alemán medio (Lübecker Norm) que dio lugar a una incipiente lengua estándar escrita, aunque algunos trabajos recientes han señalado que esta afirmación sería un tanto exagerada y que en realidad no había propiamente una variedad estándar en el sentido moderno.​

 

Existen vestigios de la importancia del bajo alemán medio en forma de muchos préstamos léxicos encontrados en las lenguas escandinavas, las lenguas fino-bálticas, las lenguas bálticas, así como en el alemán estándar y el inglés.

A finales de la Edad Media, el bajo alemán medio había perdido su prestigio en favor del alto alemán moderno, que primero fue usado por élites para la comunicación escrita y más tarde como lengua hablada. Entre las razones de esta pérdida de su prestigio estuvo el declive de la Liga Hasnseática, seguida de la división política del norte de Alemania, la prevalencia cultural del centro y sur de Alemania durante la Reforma protestante y la influencia de la traducción alemana de la Biblia de Lutero.

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