El Ig Nobel 2025 de Aviación ha estado muy repartido a nivel de nacionalidad, nada más y nada menos que se ha ido a Colombia, Israel, Argentina, Alemania, Reino Unido, Italia, EE.UU., Portugal y, España. Sí, es el segundo premio de esta edición que recibe un compatriota nuestro.
Se ha premiado exactamente a Francisco Sánchez (nuestro compatriota), Mariana Melcón, Carmi Korine y Berry Pinshow.
Todo ello por un estudio de 2010, que resumiendo, trata sobre los efectos del alcohol en los murciélagos. Los autores tenían curiosidad por averiguar qué ocurría cuando el etanol, que puede estar presente en la fruta, sobre todo si está demasiado madura, superaba un determinado umbral. Pues bien, si el porcentaje superaba el 1%, los murciélagos volaban más despacio y su capacidad de ecolocalización también se veía afectada.
Siendo más exactos, los han premiado por estudiar si la ingesta de alcohol afecta a la habilidad de vuelo y ecolocalización de los murciélagos de la fruta.
Recordar que en la Naturaleza, los animales frugívoros ingieren alcohol (etanol, [EtOH]) en la fruta muy madura. El etanol es una toxina, luego puede dificultar el vuelo y la ecolocalización de los murciélagos (se han estudiado murciélagos frugívoros egipcios, Rousettus aegyptiacus).

Ilustración 1: El murciélago objeto del estudio, Rousettus aegyptiacus
Los estudios experimentales muestran que menos de un 1 % de alcohol en la fruta parece que no afecta a los murciélagos; sin embargo, por encima del 1 % se observan comportamientos que sugieren un estado de embriaguez.
Por un lado, afecta a las habilidades de vuelo, pues se vuelven más lentos al volar entre dos postes, tardando 3.49 ± 0.54 segundos en lugar de 2.19 ± 0.33 segundos.

Ilustración 2: Tabla con los resultados sobre las frecuencias de ecolocalización del estudio
Y, por otro lado, se modifica su patrón de emisión de pulsos (clics) de ecolocalización; para frecuencias altas no hay diferencia significativa (108.2 ± 19.55 milisegundos entre pulsos en lugar de 102.4 ± 12.81 milisegundos), pero para las frecuencias bajas se observa una pequeña diferencia significativa (22.4 ± 1.93 milisegundos entre pulsos en lugar de 20.9 ± 1.79 milisegundos), con un valor-p de 0.030.
Por si te lo estabas preguntando, a los murciélagos no les gusta la fruta podrida, que suele tener mayores concentraciones de alcohol y cuando se ven obligados a comerla es porque no les queda otro remedio como fuente de alimentación.
En descargo de lo murciélagos aviadores, al contrario que los pilotos de avión humanos, si vuelan borrachos no es por vicio, es por necesidad.
En 2025 el alcohol ha sido protagonista de dos premiso Ig Nobel, en una ocasión favorablemente y en otra negativamente. A la pata la llana, emborracharse es bueno para la pronunciación del holandés en estudiantes alemanes, pero es malo para el vuelo de los murciélagos.
Hay que deducir, visto lo visto, que los efectos del alcohol varían según el sujeto que empine el codo, bien el murciélago o bien el estudiante alemán.

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!