La sexualidad humana no es ajena a la hora de solicitar patentes sobre ella, incluso por muy asombrosas que nos parezcan. Este es el caso de las dos que ofrecemos a continuación, una norteamericana y otra francesa, en todos lados cuecen habas.

Ilustración 1: Figura incluida en la patente nº 4734078 USA sobre el Sujetador líquido.

MOREAU JAMES O. tuvo a bien presentar en la oficina de patentes norteamericana lo que el denomino “Sujetador líquido”, y le fue concedida con el nº de patente USA 4734078 en 1988. Un sujetador relleno de agua que mantiene el pecho firme y además recibe un estimulante masaje. Pero veamos cómo se definió el artilugio en el texto del resumen de la propia patente:

“Un sostén que mantiene un líquido, como el agua, en contacto con el seno o muy cerca del mismo, de modo que una fuerza de flotación proporciona un soporte mejorado e independiente para cada seno. El seno con soporte invisible tiene una apariencia redondeada, firme y juvenil. Se describen métodos para variar la forma y el tamaño aparente del seno y para proporcionar beneficios adicionales de belleza y salud. Se proporciona una versión transparente para facilitar la incorporación de la apariencia mejorada del seno en muchas formas de adaptación a la moda.”

Parece otra perogrullada más de las muchas que se patentan, pero nada de eso. Basta con que en cualquier buscador de internet introduzcas “Sujetador líquido” y te aparecen cerca de cuatro millones y medió de entradas. Y entre ella marcas de prestigio en la lencería como pueda ser Calvin Klein. Indudablemente ante este éxito comercial, puede etiquetarse de asombrosa la invención, pero para nada de fracasada; al contrario, todo un triunfo.
La otra patente, la de la oficina de patentes francesa, fue concedida en 1990 con el número de patente FR 2640874 a favor de Prokić STEVAN. Es difícil de definir, pero es un artilugio para mantener relaciones sexuales seguras.

Podríamos definirlo como un dispositivo de protección contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS) que consiste en una cubierta exterior de un material plástico flexible, preferiblemente transparente, que cubre casi todo el cuerpo. A bote pronto y a la pata la llana podemos definirlo como un preservativo en forma de traje de buzo.

 

Ilustración 2:Dispositivo para evitar ETS patentado en 1990 con el número de Patente FR 2640874.

Desde luego que así es imposible de contagiarse con ETS, lo que dudo es que permita una sexualidad sana y gozosa. Pero se hace uno mucho más a la idea de cómo es dicho artilugio con la siguiente figura que aparece en la patente.

Aunque lo mejor, como siempre, es dejar expresarse al inventor y leer la definición que el mismo hizo sobre su invento en el resumen de la patente presentada: “La presente invención se refiere a un dispositivo de protección contra enfermedades transmisibles que consiste en una cubierta exterior de material plástico flexible, preferentemente transparente, que cubre al menos una parte del cuerpo y que comprende medios de fijación de una funda. También se refiere a una funda para su implementación en dicho dispositivo de protección. Aplicación para combatir enfermedades infecciosas”.

Mucho me temo, que al contrario que en el caso anterior, ha sido este invento un auténtico fracaso comercial. Y pongas lo que pongas en el buscador de internet sobre trajes de buzo sexuales o preservativos de cuerpo entero o como quieras buscarlo; no aparece ni una sola marca comercial, ni de prestigio ni sin él, que los comercialice.

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